Palomades el Pagano
José Ramón Trujillo | Carlos Alvar
Este artículo pertenece a las materias Literatura artúrica hispánica y francesa.
Palomades |
Caballero pagano originario de Galilea, hijo de Esclabor el Desconocido, y hermano de Safar, Segurades y Florine. Persigue con treinta perros a la Bestia Ladradora durante doce años para vengar la muerte que esta ha causado a todos sus hermanos. A pesar de no estar bautizado, se caracteriza por su destreza con las armas, una moral cristiana, una ética caballeresca occidental y un conocimiento de las convenciones de la amor cortés, que lo llevan a competir con Tristán por el amor de Iseo la Rubia y a alcanzar un puesto destacado entre los miembros de la Mesa Redonda tras su conversión al cristianismo.
Historia
Origen y primeras apariciones
Como en el caso de otros caballeros (Héctor, los palántidas) y tramas artúricos (la lanza de Telefus), su origen puede remontarse hasta la materia clásica con una base remota en el héroe griego Palamedes de Argos, hijo de Nauplius, rival en ingenio de Ulises y famoso inventor del alfabeto, los números, el ajedrez y los dados[1]. De este hereda el blasón de escaques. En algunas listas de héroes castellanas, como el Dezir de Fray Migir, figura aún entre los héroes griegos.
El destino y la personalidad del Palamedes (Palamède) artúrico varían mucho según los textos. En algunos relatos se revela el origen de Palamedes: su padre Esclabor era un rey de Babilonia que es enviado a Roma donde salva la vida del Emperador; viaja después a Gran Bretaña, donde rescata al Rey Pellinore. En los textos franceses en prosa, pasa gran parte de su vida aspirando a un amor imposible, por el que lleva a cabo numerosos hechos de armas, sin obtener ningún éxito sentimental; entre las hazañas, destaca la persecución a la que somete a la Bestia Ladradora, cuya imagen lleva pintada en sus armas, motivo por el que se le llama en ocasiones «Caballero de la bestia Ladradora». Su inserción como personaje característico en la leyenda artúrica se produce en el Tristan en prose francés, una expansión temprana de del siglo XIII de la leyenda de Tristán e Isolda. Palamedes aparece como un caballero que lucha por la mano de Iseo la Rubia en un torneo en Irlanda; en el combate, Tristán resulta vencedor, para delicia de la princesa. Tristán le perdona la vida, pero le prohíbe portar armas por un año o seguir cortejando a Iseo de nuevo. Después de casarse Iseo con el rey Marc de Cornualles, Palamedes rescata a Brangaine, la sirviente de la princesa, y se une a la Mesa Redonda y entra en varios duelos con Tristán, que son aplazados generalmente o terminan sin un ganador claro. Finalmente acaban reconciliándose, pero comparten una relación de rivalidad caballeresca y de amor-odio durante el resto de sus apariciones.[2b]
Su amor por Iseo la Rubia no es correspondido en ningún momento, y provoca –a la vez– el enfrentamiento con Tristán. La derrota del caballero sarraceno no le hace olvidar a la dama, y llega a raptarla, pero Iseo no cede a las pretensiones amorosas de Palamedes, con lo que el sufrimiento por el amor no correspondido y por el desprecio de la amada se vuelve insoportable. Los reiterados intentos de vencer o superar a Tristán fracasan y su amor por Iseo crece, pero tiene que limitarse a contemplar a la amada, sufriendo en silencio no ser correspondido. En agradecimiento por la protección que le había dado Lanzarote con anterioridad, y dispuesto a prestar su ayuda al rey Artur contra Marc de Cornualles, que ataca Camelot, Palamedes se hace cristiano y con el bautismo se convierte en uno de los doce caballeros escogidos para la contemplación del Grial en Corbenic. Mientras, Tristán e Iseo han muerto en Cornualles. El nuevo caballero de Cristo es víctima de un combate contra Galván y Agravaín; al morir, el pensamiento de Palamedes se dirige a Jesucristo, único que ha podido desplazar el amor a Iseo. La actitud sentimental de Palamedes que lo convierte en un héroe de amor y por amor, le dio fama de loco y de valiente, y esa fama será la que perdure en textos posteriores. En algunos textos es llamado Caballero de las dos Espadas.[2b]
En la versión de Thomas Malory, cuando se revela el adulterio de Ginebra, Palomades y su hermano Safir ayudan a Lancelot a rescatar a la reina de la hoguera y pasan con él a Francia desde Gran Bretaña. Lancelot en premio inviste a Palomades duque de Provenza. En L'opere magnanime de i Due Tristani cavalieri della Tavola Ritonda (Venecia, 1555), Palamedes trata de secuestrar a Isolda, la hija de Tristán e Isolda, y es asesinado en el intento por Palante, el primo de Tristán. En la Povest ’o Tryshchane (c. 1560), una 'Historia de Tristán' en prosa bielorrusa que traduce el Tristano Veneto, Tristán le inflige una herida mortal en el castillo de los paganos asquerosos. Finalmente encuentra un desarrollo en los romans denominados Guiron le courtois o Palamède (c. 1235-1240), de los que se conserva en fragmentos y como parte de La Compilación vasta de Rustichello de Pisa, donde se detallan las aventuras de dos generaciones artúricos. [3] [4] [5].
Los textos peninsulares
En los romans artúricos en prosa, Palomades es el ejemplo del caballero que, a pesar de su esfuerzo y sus proezas, no obtiene el reconocimiento de la dama ni alcanza su caza, caracterización que sigue el Tristán de Leonís, donde se encuentra enamorado de Iseo, a la que llega a raptar, ya que ella no le corresponde, lo que le vale la enemistad mortal de Tristán. En el Tristán el Joven (Sevilla, 1534) se retoma la caracterización realizada en I Due Tristani: el rey Tristán sale de caza con su hija, la infanta Iseo, la comitiva real y don Palante con diez caballeros. Tras la comida en las tiendas, Palomades el Pagano acude hacia allá e intenta a la fuerza raptar con violencia a la infanta en venganza por no haber obtenido a Iseo la Brunda, su madre. Tristán lo golpea con un bastón y después Palomades y Palante traban combate a caballo y a pie, hasta que el caballero pagano cae muerto. Las aventuras de esta secuela, muchas de ellas en España, incluyen diversos combates contra los moros, entre los cuales se incluiría a Palomades.
En la Demanda del Santo Grial castellana, sin embargo, Palomades evoluciona dejando de ser el rival de Tristán, para convertirse en el envés noble y pagano de Galaz. Esta reorientación del personaje lleva al refundidor a suprimir los pasajes –que sí se conservan en la traducción portuguesa del Pseudo Boron– en que se muestra desleal o sentimental amante de Iseo, la amada de Tristán, a subrayar aquellos en que se muestra su valía, y a que Galaz le conceda dar fin a la Bestia Ladradora, aunque en el Baladro se había anticipado que esta maravilla le estaba destinada al caballero santo. En la segunda parte de la obra, su persecución en pos de la Bestia deviene en el verdadero paralelo profano de la búsqueda del Grial de Galaz, hasta el punto de que Palomades irá entrando en un proceso un papel determinante– y, por consiguiente, adquiere un notable protagonismo. La supresión de algunos pasajes de la Demanda portuguesa en que aparece enamorado desesperadamente de Iseo mejoran el perfil fluctuante del personaje y lo eleva como correlato terrenal del caballero santo. [5a]
Historia y características
Heráldica
Armas de Palomades en la
Demanda del Santo Grial
A pesar de no ser cristiano, el valor y cortesía de Palomades lo conducen a ayudar al rey Artur y combatir de su lado en la batalla campal de Camaloc, donde hiere al rey Mares que asedia Camaloc, y a luchar al lado de Tristán cuando lo halla en extremo peligro. Sus armas negras no portan su tradicional blasón de escaques ni una bestia ladradora, como en otros romans, sino un león bermejo, símbolo de valentía.
Palomades el Pagano
En la Demanda del Santo Grial, en lugar de funcionar como doble de Tristán, sirve de paralelo a Galaz: como él, no abandona su búsqueda ni permite que nadie la usurpe. Ello le obliga a combatir en numerosas ocasiones a los compañeros de la Tabla Redonda, entre los que derriba sucesivamente a Iván, Giflete, Éstor y Gariete; combate además con Lanzarote con el que queda en tablas, lo que da idea de su valía como caballero. Finalmente, aun estando herido, derriba a Galván, quien para tomar venganza de su deshonra consigue que Galaz lo persiga acusándolo de haber matado a Lión, hermano de Boores. Galaz lo sigue, lo encuentra malherido junto a una fuente y lo reta. Palomades solicita a Galaz un plazo para curarse y acuerdan una cita para combatir en veinte días. Palomades se cura en casa de su padre, quien le reprocha que no sea cristiano. Palomades promete bautizarse si sale con vida del lance. [5b]
Veinte días más tarde, Palomades ha sanado y se arma para acudir a la cita. Justa con Galván, al que derriba; llega a la fuente y combate a Galaz, quien lo perdona si se convierte, a lo que el caballero pagano accede. Una vez convertido a la fe, alcanza la honra de ser compañero de la Tabla Redonda y parte como buscador del Grial durante un año. Palomades combate entonces con Achavías en la Fuente de Guarizón, cuyas aguas curan mágicamente las heridas. A pesar del encantamiento, lo vence y libera de la torre en que se encontraban presos a Galván, Gariete, Bleoberís y Sagramor.
Finalmente alcanza su búsqueda de la Bestia Ladradora, que había matado a sus once hermanos. Acompañado de su jauría de perros de presa y de Galaz y Perseval, acorrala a la bestia en un lago que comienza a hervir y consigue matarla con la lanza. Como sucede en la Morte d'Arthur, tras combatir de nuevo con Lanzarote, acaba muriendo de forma alevosa a manos de Galván y Agravaín, cuando se encuentra debilitado por combates anteriores. Su padre Esclabor, al enterarse de lo sucedido, lo entierra en una abadía y se suicida con su espada. [5c]
Referencias
| 1. ↑ Zographou, Gerasimoula (2005): 93-102 2. ↑ a b Alvar, Carlos (1991): pp. 325-326. 3. ↑ a Lacy, Norris J. (1991): 352. |
4. ↑ Loseth, Eilert (1891): 436-438. 5. ↑ Loseth, Eilert (1891): 436-438. 6. ↑ a b c Trujillo, José Ramón (2006): 35-36. |
Bibliografía
Enlaces externos
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